18 de septiembre de 2013

Tengo un pacto con el viento que me habla de ti y me dice que estás bien...

Querida P:

Cada día que pasa me arrepiento más de haberme enfadado contigo por haberte ido de aquí sin despedirte de mi... ¡Me has dejado un buen marrón aquí abajo!

Después de un año y once días sin ti me siento lo suficientemente fuerte para escribirte esto.  Por favor, no te enfades por todo lo que no he hecho...ya sabes como soy yo.

El día que me dijeron que te habías marchado me cabreé tanto contigo que quería explotar, pero mi niña ahora sé que debería haberte escuchado antes y haberme dado cuenta de que tú sabías que ibas a dejarnos pronto. No me di cuenta el día que nos presentamos al práctico, cuando me dijiste "no pasa nada, tienes otra oportunidad" y no te incluiste,aunque luego aprobamos; no me di cuenta el día que, después de estar horas y horas pensando si hablar con él o no, me dijiste "total, si mi ridículo va a durar poco", y no me di cuenta cuando aquel día me dijiste que me acordara de pasármelo bien este año, que no íbamos a poder estar tan juntas como estos 17 años atrás... Mi nena eras tan lista... 

No puedo culparte por haberte ido tan pronto, solo puedo darte las gracias por habernos dejado con los mejores y únicos 19 años de tu vida. Tu hermano está genial ahora, estamos todos empezando a levantar cabeza pero siempre teniéndote presente princesa. 
Siempre que veo una foto tuya, tan pequeñita como eras, me acuerdo del vacío tan enorme que me has dejado y lloro... pero no te preocupes, porque sabes que en esas lágrimas hay muchísima tristeza pero también hay alegría por recordar tantos momentos que hemos vivido juntas. 

Llevábamos planeando tanto tiempo nuestras fiestas...y no has podido vivirlas conmigo. Te has perdido momentos muy importantes en mi vida y no has podido ver hasta que punto te he hecho caso en todo lo que me decías. Me has hecho una mujer fuerte aún sin estar aquí conmigo. Sabes que el otro día fue uno de los más importantes para mi y yo sé que me dabas fuerzas desde arriba y aunque, de entre todos los gritos, no te escuchase esa noche, sé que allá donde estés me estás viendo y estás disfrutando de mi vida conmigo mi niña preciosa.

Sé que siempre me decías que no tenía que llorar por nadie y que continuamente estoy llorando por ti, pero no sabes lo que te echo de menos por aquí abajo. Esa sonrisa angelical, esos ojos azules y esa carita de niña buena (aunque luego engañase). Te tengo siempre en mi mente y te siento cerca cada día que pienso en ti. 

Perdóname por no haberte hecho caso antes, pero sabes que siempre necesito un empujoncito y un "te lo dije" y gracias por haberme dejado compartir tus mejores años y haber estado preciosa hasta el final, para que todos nos lleváramos un buen recuerdo de aquel día lluvioso en el que el mundo estaba triste y que te despedimos para siempre.
Siempre vas a ser mi recuerdo más preciado.

TE QUIERO MI NIÑA

Siempre tuya,
C



No hay comentarios:

Publicar un comentario